Aprueban declaratoria del Monumento a los Mártires de la Aviación

14-abr-2017

La declaratoria como Monumento Histórico de un monolito coronado por un cóndor y que testimonia desde 1917 a los aviadores que dejaron su vida en el desarrollo de la aviación chilena, fue aprobada por el Consejo de Monumentos Nacionales.

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La obra ubicada en el acceso de la Escuela de Aviación "Capitán Manuel Ávalos Prado", en el Paradero 34 de la Gran Avenida, en la comuna de El Bosque, es símbolo de un capítulo sobresaliente de la aviación mundial que tiene como protagonistas a un grupo de aviadores chilenos.

La historia de la aviación chilena se remonta al periplo de Emilio Edwards Bello y José Sánchez Besa, dos chilenos que fascinados con los primeros vuelos de avión en 1906 adquieren un aparato, para ser protagonistas del primer despegue chileno en 1908.

Una jornada histórica del Primer Encuentro Universal Aeronáutico de Reims (con un millón de espectadores), que les valió invitaciones para volar en Berlín y Hamburgo.

Tras la odisea Sánchez Besa decide fundar la primera escuela de aviación del mundo, la academia L'Espace y la primera gran fábrica de aviones, que más adelante colonizó el mundo.

El protagonismo de los chilenos en la aviación mundial es tal que incluso abarca las primeras tragedias aéreas, en 1910 el porteño Cecil Grace se convierte en el primer piloto en desaparecer en vuelo.

Mientras en Chile en el centenario de la Independencia los hermanos Copetta realizan el primer vuelo en Chile (en la actual calle Irarrázaval, frente a la Villa Frei), mientras en 1913 se crea la primera Escuela de Aviación en Chile; primera de América y cuarta del mundo.

Esta historia es la antecesora del monumento a los Mártires de la Aviación, cuya gestación se produce en 1914, aquel año en enero en los terrenos de la actual Escuela de Aviación "Capitán Manuel Ávalos Prado", se estrella el Teniente Mery, una tragedia que provocó un movimiento dentro del Ejercito para financiar la construcción de un monumento "para que nos sirva de símbolo al esfuerzo de nuestro Ejército en su lucha por dominar la nueva ciencia".

El Monumento consta de un monolito que está conformado por una estructura troncocónica en hormigón armado sobre basamento de planta cuadrada, diseñada por el ingeniero Adalberto Rojas.

El obelisco está coronado por la escultura de un Cóndor, obra en bronce de 800 kilos modelada por Rómulo Tonti y fundida en la Escuela de Artes y Oficios.

"Esta obra es un vestigio material de la llamada "época de la aviación gloriosa", que abarca desde 1910 a 1930, en la que Chile (a través de particulares y del Estado) jugó un papel protagónico en el desarrollo de la aviación civil y militar tanto en América como en Europa", dijo Ángel Cabeza, director Dibam y vicepresidente del Consejo de Monumentos Nacionales.

"La permanencia de este monumento en la Escuela de Aviación "Capitán Manuel Ávalos Prado" desde su inauguración en 1917 ha creado un importante sentimiento identitario entre todas las promociones egresadas; las cuales identifican el monumento como parte de su memoria colectiva y de su propia mitología", agregó por su parte Ana Paz Cárdenas, secretaria técnica del Consejo de Monumentos Nacionales.

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