Estación de Ferrocarril de Iquique a Pueblo Hundido (Estación de Iquique con su andén)

La ciudad de Iquique, capital de la provincia de Tarapacá. Resguarda hoy en día numerosos vestigios materiales que permiten realizar un viaje interpretativo al pasado y comprender con ello numerosos elementos que son parte de nuestra cultura e historia.

Uno de los vestigios materiales que nos permite comprender nuestro presente, por medio del análisis crítico de nuestro pasado, es un edificio industrial conocido con el nombre de "Estación de ferrocarriles salitreros de Tarapacá".

La Estación de ferrocarriles salitreros se edificó en la segunda mitad del siglo XIX, con anterioridad a la guerra de 1879 o Guerra del pacífico (1). Su construcción se enmarca en un proyecto de inversión impulsado por el gobierno peruano que buscaba modernizar al sistema de transportes de minerales y pasajeros.

Por decreto, en el año 1860, se concede a los señores Federico Pezet y José M Costa la tarea de construir una ruta ferroviaria entre la ciudad de Iquique y los poblados mineros esparcidos a lo largo del desierto. No obstante, el incumplimiento de los plazos acordados en el decreto por parte de ambos emprendedores, resultó en un nuevo decreto que entregó la tarea ingenieril a Don Ramón Montero y Hermanos; quienes inauguraron la obra y vieron el primer tren partir el 28 de julio de 1871(2).

Luego de los vaivenes de la guerra de 1979, la compañía no pudo cumplir los compromisos con sus acreedores y se declaró en quiebra. Una nueva entidad, de origen inglés, toma el control de las instalaciones bajo la razón social de "The Nitrate Railways. Co.Lda" (3).

Más adelante, en el año 1883, la empresa emprendería proyectos de expansión gracias a concesiones otorgadas por el Gobierno de Chile. Formando así con sus vías férreas, el ferrocarril de Iquique a pueblo Hundido (3), ruta que unió gran parte de los lugares de explotación del salitre en la Región de Tarapacá. Años más tarde, la empresa se fusionaría con otras administraciones hasta llegar a conformar parte del patrimonio de las Empresas de Ferrocarriles del Estado (EFE).

Actualmente, la tutela del inmueble está en manos del SEREMI de justicia de Tarapacá (4). Debido a los argumentos culturales expuestos y otros, fue reconocido parte del patrimonio cultural de Iquique y nacional con la respectiva declaración de monumento nacional histórico en el año 1977.

En el año 2009, el deterioro progresivo del reloj que data desde 1868, según algunos investigadores. Gatilló un proyecto de restauración llevado a cabo por la Corporación Museo del Salitre.

El trabajo de restauración fue encomendado al señor Hermes Valverde, quien en su diagnóstico concluyó entre varios componentes que; era necesario llevar a cabo un plan de restauración compuesto de cuatro etapas: desarme, traslado, restauración y reinstalación (5).

En la etapa de "desarme", se desmontó el reloj con todos sus mecanismos. Este proceso requirió de prolijidad y un método de fichaje e inventariado de cada elemento removido de su lugar original.

En la segunda etapa o de "traslado", se embalaron todos los elementos desmontados y se trasladaron al taller del restaurador, quien una vez arribadas las piezas, debidamente fichadas e inventariadas, procedió a iniciar el proceso de "restauración" o la tercera etapa.

En la "restauración", se desarticularon las complejas estructuras mecánicas del reloj, para así evaluar pieza por pieza, y detectar con ello, cuál de ellas era responsable del mal funcionamiento. Una vez detectadas estas piezas, se procedió a repararlas o remplazarlas.

Terminado el trabajo de desarme y de restauración de las piezas de la maquinaria. El reloj fue restituido íntegramente a su lugar original. Contribuyendo con ello a restituir y señalar un hito que compone a la cultura y sociedad iquiqueña, vale decir, a la memoria e identidad de la región y de todo el País.

Antecedentes arquitectónicos

Todo el inmueble consta de tres áreas principales; la casa del administrador con jardines, el edificio de la estación, anden y casa de maestranza y tracción, y la administración general (6). Los materiales empleados en los edificios son fundamentalmente madera, fierro y vidrio.

El edificio del administrador es de un piso con marcadas líneas horizontales. Su planta tiene forma rectangular. La fachada está compuesta por un pórtico que se sostiene gracias a 8 columnas estriadas y de sección delgada y cuadrada. Más arriba se alza la torre o bien, la única figura que rompe con la horizontalidad del edificio.

La torre, vista desde el exterior, exhibe en tres de sus lados vanos oculares, y en el vano que da al visitante el reloj objeto de trabajos de restauración en el año 2009. Todo el edificio es de estilo georgiano usado por los anglosajones gran parte del siglo XIX. Su jardín es de estilo francés, ordenado con espacios definidos y ornamentado con flores locales.

El edificio de la estación, andén y casa de maestranza y tracción se encuentra a continuación de la casa del ingeniero y tiene un estilo industrial con un claro estilo industrial. A ratos se observan en la fachada ornamentos forjados en el fierro con motivos vegetales. Así también sucede con el de la administración general cual está cruzando una explanada hacia el otro extremo de todo el complejo.

Autor de reseña; JP Townsend Sotomayor; Alumno en práctica de Historia del Arte; CMN. Febrero 2011.

(1, 2, 3, 4, 5 y 6) "Estación de ferrocarriles salitreros de Tarapacá". Expediente monumento. CMN

DS 928 (1977)

imagen mime_pdf.png

Clasificaciones

Denominación: Estación de Ferrocarril de Iquique a Pueblo Hundido

Mapa

Formulario de Feedback

  • Diseño
  • Arquitectura
  • Contenido
  • Ingeniería